
No pudo ser, pero el orgullo por este equipo es absoluto. Nuestro equipo juvenil ha cerrado su participación en el torneo nacional quedándose a las puertas de lograr la clasificación para la ansiada Final 4, tras completar una competición ejemplar de principio a fin.
En un encuentro decisivo, de máxima tensión y exigencia frente al CD Terrassa —donde estaba en juego el último billete para la fase final—, la suerte no estuvo de nuestro lado y los nuestros cayeron derrotados. A pesar del amargo sabor de boca por el resultado final, el papel desempeñado por el equipo a lo largo de todo el campeonato demuestra el altísimo nivel competitivo y el crecimiento de esta generación.
Torneos como este no son un punto final, sino una experiencia de aprendizaje de incalculable valor para el futuro de nuestros jugadores. ¡Cabeza muy alta, chicos, estamos enormemente orgullosos de vosotros!


